En este momento simplemente una lágrima se escapa de mi ojo y un cúmulo de emociones se apodera de mi estómago, acabo de ver un video donde unos niños africanos lloran por el hambre y los diversos molestares que debe generar el no comer bien desde el día de su nacimiento, veo como sus cuerpos modificados por las enfermedades que los habitan, son frágiles y deformes, veo también su mirada desesperanzada y su gesto de tristeza profunda, tres lágrimas más surgen y solamente puedo pensar en los malditos países de primer mundo que se compadecen del dolor ajeno solo cuando pueden obtener un beneficio de por medio, en los parásitos del vaticano que no hacen nada más que jugar con la fe de las personas pero cuando hay que demostrar la humanidad de la que estamos hechos su espiritualidad adornada de oro no les permite tender una mano, en las transnacionales que su responsabilidad social se reduce a sembrar unos cuantos árboles y darle una mega campaña de publicación para magnificar el hecho.
También pienso en cómo se necesita que una sequía prolongada en esta región nos cautive la atención, como si fuera una situación extraordinaria, alejándonos mucho de la verdad de que está es el contexto diario de muchos países africanos y nosotros en nuestro parámetro de comodidad optamos por ignorarlo.
No hablemos más de desarrollo por favor… somos una especie que abandona a los integrantes de su propia manada.

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