En nuestros días, cuando día a día el planeta se muere un poco más lentamente, muchos se hacen de la vista gorda y lo ignoran, otros son los autores directos de la destrucción y algunos luchan contra algo que parece inevitable, es como si estuviéramos caminando hacia un precipicio todos juntos y no hemos sido capaces de coordinarnos y tomar las decisiones en conjunta que nos alejen de ese triste final.
Contaminación, deforestación, caza indiscriminada de animales, desertificación, uso de energías sucias, toneladas de basura, muerte, muerte y muerte…
Todos hablan de evolución y no se han dado cuenta, de que tal vez lo que necesitamos no es avanzar y avanzar, si no hacer un alto en el tiempo, echar una mirada atrás y rescatar la sabiduría de los primeros pobladores de la Tierra, los que tomaban de ella solo lo que necesitaban, la respetaban y la disfrutaban, los que entendían que la naturaleza no es un objeto sino un amigo…
Las personas formamos parte de la cadena de la vida, somos el espíritu de la Tierra, en conjunto con todos los seres vivos y tenemos una gran responsabilidad por ende, pero parece como si nos hubiéramos desconectado de nuestra madre y la convertimos en nuestro enemigo.
No sé como la humanidad puede emocionarse con la exploración espacial, si ni siquiera ha sido capaz de administrar adecuadamente el planeta que la vida le regalo, no entiendo bien…, por nuestro egoísmo y consumismo estúpido acabamos con nuestro hábitat por excelencia y ahora queremos ir a “conquistar” otros planetas para hacer lo mismo???
Lo más contradictorio, las naciones más “desarrolladas”, que poseen más poder para tomar decisiones de relevancia para revertir el efecto sobre nuestra tan dañado ambiente, son los que con una sonrisa en su boca dicen que los fondos serán destinados para crecer industrialmente, las armas, la investigación para crear instrumentos biológicos y químicos destructivos, para la clonación y demás “temas transcendentales”, y nunca hay dinero para invertir en nuestro entorno. Y nosotros los países pobres cedemos nuestra riqueza natural fácilmente, disponibles a sus intereses, por unas simples monedas.
Me pregunto qué hará el hombre con todo el poder y el dinero del mundo si no tendrá un hogar??? Ja! Y disque que somos los pensantes…
El mundo no necesita desacelerar las consecuencias del cambio climático, está llorando por un cambio de esencia.


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