5/7/10

La Fiesta de Máscaras de cada 4 años

A mediados de este año el mundo tiene la oportunidad de ser participe, una vez más, de la fiesta mundialista, donde las personas aprovechan para disfrutar de una actividad realizada en nombre de la globalización, disfrazada de hermandad entre países y amor por el deporte.


Es triste ver como la “pasión por el deporte” es la anestesia que se regala a las personas para que se sientan felices por una “celebración que nos une a todos”. En esta oportunidad se realiza en África, me pregunto ¿quién piensa en las miles de personas que viven en condiciones extremas de pobreza en ese continente?, donde el realizar una comida al día tal vez sea la alegría más grande que hayan experimentado, ya que no es seguro que lo consigan a diario, o ¿en las precarias condiciones de salud y educación en las que se desarrollan? Y como es que siendo una celebración de la hermandad entre países es el momento propicio en el que ahorita mucha gente está despilfarrando su dinero en lujosos hoteles, centros de recreación y como olvidarlo en sus carísimas entradas a los estadios.

También me cuestiono ¿a cuántas personas realmente les gustará el fútbol? O ¿será simplemente el deporte socialmente aceptado y por eso predomina sobre los otros? Pensemos en la fábrica de dinero que es el fútbol para los empresarios de esta área y veamos como la figura de este deporte nos acompaña desde muy tempranas edades, cual hombre puede decir que nunca le obsequiaron un balón de fútbol durante su infancia.

No concibo la idea de que un niño prefiera decir que desea ser un futbolista a un médico o a un filósofo por ejemplo, no porque crea que un deportista no es un profesional o algo por el estilo, me refiero a que este niño puede estar tan influenciado porque ese es el mejor oficio que ni siquiera se está dando la oportunidad de conocer otras disciplinas o otras profesiones y simplemente se inclina por la más popular. Sé que cuando somos niños deseamos ser de todo, pero cuando la primera opción para las niñas es ser modelo o para los niños es ser futbolista siento que es un pensamiento patrocinado por la globalización de la sociedad.

¿Porque los humanos podemos envolvernos en una aparente alegría por el fútbol y no somos capaces de arreglar los problemas políticos y económicos nacionales e internacionales que ahogan el desarrollo de nuestra naciones y de sus habitantes? Siento cierto asco por la facilidad con la que todos nos engañamos, me parece como una especie de tregua, donde doña globalización mueve las piezas del ajedrez a su antojo y nosotros nos dejamos ganar el juego sin mayor complicación.

Actuamos como fichas, aún sabiendo que somos el oponente en la partida, solamente nos limitamos a aceptar las posiciones que se nos imponen… Solamente aceptar aceptar y aceptar… Espero que no llegue el momento en el que no seamos capaces de diferenciar entre nuestra voluntad y lo que ella nos demanda…

13/5/10

El banano es la pesadilla de todo ateo





Comfort, usted es el biodesagradable más triste con quien he topado. A ver, ¿Entonces Dios no existe por qué los cocos son increíblemente incómodos para abrirlos? ¿O los cocos son la pesadilla de los creyentes?
Comfort:, qué pasaría con un banano mutante, ¿Sería un error de Dios? ¿O algún divino misterio de esos que comfortan las mentes mediocres?
¿Por qué no me hizo esa misma estúpida demostración con el pene y la vagina? Ah sí cierto… es pecado. Por eso María es virgen. Para que el hijo de Dios no fuese fruto del pecado. Para que Jesús no naciese del sexo que Dios creó tan ergonómico como el banano.
Hágame un favor: Dígale a Dios que en lugar de tomarse la molestia de hacer frutas súper cómodas, nos dé una manita con la pobreza de la Tierra. Esa que mata a miles de personas todos los años porque un Dios bipolar tiene el retorcido sentido del humor de demostrar su existencia con un plátano y al libre albedrío con la hambruna.

http://www.youtube.com/watch?v=0E3scIquiNk&feature=related

6/5/10

Nigeria Dividida

Nigeria es el escenario de un conflicto más entre distintas etnias. En marzo, el mundo fue testigo de noticias de cristianos masacrados por musulmanes quienes lo justificaron como una venganza por el ataque de enero. El 17 de ese mes, una mezquita en reconstrucción fue destruida junto con la muerte de 700 personas. Cristianos y musulmanes se culpan recíprocamente y las víctimas son los ciudadanos.
La disputa entre musulmanes de mayoría Hausa y Cristianos Anagutas radica en diversas causas. Sahel, ubicado al norte de Nigeria, es hogar de hausas que viajan a Jos al sur del país en busca de mejores tierras para la agricultura y pastos para su ganado. Los agricultores ven esta llegada como una usurpación de sus tierras además de una amenaza para sus plantaciones. Los cristianos alegan que esos “forasteros” no tienen derecho a estas tierras.
Para aumentar más la brecha, el sistema nigeriano divide a cristianos y musulmanes en “indígenas” y “colonos”. Indígenas son aquellos descendientes de nativos africanos y colonos quienes cuya estirpe inicia con extranjeros que llegaron a Nigeria cuando todavía era una colonia británica. Los primeros gozan de privilegios que no son otorgados a los segundos pues son considerados foráneos aun cuando los actuales musulmanes son la herencia de más de ocho generaciones oriundas de esta tierra. La imposibilidad de conseguir becas de estudio o de integrarse al cuerpo administrativo del Estado son algunas de las consecuencias de ser “colonos”.
Este problema alcanza los escenarios políticos. Los cristianos tienden a apoyar al Partido Democrático Popular (PDP) que actualmente gobierna al país, y los musulmanes a la oposición Partido de Todo el Pueblo Nigeriano (NPP).  En la lucha de poder, los políticos han tomado medidas inescrupulosas para beneficiar a su gremio sin preocuparse por el deterioro de la convivencia pacífica. En el 2004, por ejemplo, el gobernador de Plateau, Joshua Dariye (quien se autodenomina “cristiano renacido”) dijo en declaraciones que “todos los hausa son colonos” lo cual desencadenó mayores conflictos en aquel año.
¿Cuáles son las consecuencias? Los musulmanes se sienten discriminados y adoptan la misma conclusión de los árabes: violencia. El 11 de marzo el líder de la comunidad Dogo Nahawa relató a los medios cómo su nieta de 5 años fue asesinada a machetazos por musulmanes. Ese fin de semana terminó con la acusación de 49 personas y la muerte de 109.
La sociedad nigeriana comienza a vivir en un ambiente hostil, de inseguridad e intolerancia que conlleva a prejuicios discriminatorios entre las etnias de una misma nación. Y no se ha hecho suficiente. El Gobierno envió a miles de policías y parte de su ejército a la región para intentar detener la violencia. Además, luego de que Dariye, el “cristiano renacido”, diera aquellas declaraciones fue destituido de su cargo. Pero ninguna acción se ejercido contra los grupos sectarios que fomentan la violencia. Esto únicamente conlleva a que se minimice la violencia pero la tención sigue creciendo. Y seguirá aumentando hasta que el Estado no se preocupe por otorgar condiciones equitativas a sus habitantes.
Los hausa no pueden ser considerados extranjeros cuando han nacido en Nigeria al igual que los cristianos. Merecen los mismos derechos de sus conciudadanos. Las políticas segregacionistas al estilo Apartheid atentan contra los derechos universales del ser humano. Como acertadamente declaró el Jefe de Estado de Nigeria, Goodluck Jonathan: “esta crisis (…) es completamente inaceptable, se trata de un comportamiento retrógrado, que es susceptible de amenazar aún más la unidad del país”. Y para disipar tal crisis no basta con la fuerza militar ni toques de queda, es un trabajo de largo plazo que involucra la aplicación de leyes equitativas y el uso de la educación para combatir la intolerancia. Sin un verdadero plan que intente erradicar el problema, la vida de los nigerianos puede tener el mismo futuro de palestinos y judíos en Jerusalén, chiitas y sunitas en Irak, tutsis y hutus en Ruanda o protestantes unionistas y católicos en Irlanda del Norte. (imagen tomada de 
agaudi.files.wordpress.com)